Te hablé antes de los colores del escritor, las palabras,
que debes conocer, respetar, cuidar
y amar, para que te sean fieles y
acudan a tu mente cuando las necesites.
Pero hay otros artes que el escritor debe cultivar para
poseer recursos a la hora de transmitir historias, noticias, pensamientos…o cualquier elemento de
comunicación escrita que se te ocurra (quizás estos blogs en los que te escribo
y que tanto proliferan entre la juventud).
Uno de los recursos más importantes, sin duda, que un
comunicador debe poseer, es el de la cultura, en el sentido más amplio de la palabra.
Hay que conocer la historia social-política-económica que
nos precede y a la que debemos nuestro presente.
Hay que estar al día de lo que está sucediendo en el mundo
mientras existimos.
Hay que conocer y entender los avances de la ciencia.
Como decía Gádamer, hay que comprenderse o interpretarse en
el mundo.
Hay que (es muy conveniente, quiero decir. No hay nada necesario para escribir) ser una persona
leída, que sabe conversar de diferentes
temas; que tiene una idea propia sobre la religión y su historia; que defiende
unos intereses políticos no heredados, sobre los que ha reflexionado y se ha
convencido de sus bondades; que ha estudiado al ser humano y su evolución antropológico-cultural; que comprende, cuando escribe, por qué las
circunstancias son las que son, y no otras; o quizás que juega a que sean diferentes a
como deberían ser con el ánimo de fantasear o enganchar al lector, pero
sabiendo que lo hace.
Particularmente soy un heraclitiano convencido. Postulo que
absolutamente todo se encuentra en estado de evolución. Todo es como es, fruto
de todo lo que le precedió, y será como será, fruto de nuestras influencias
presentes.
Partiendo de esta premisa, cuando escribas, informa al lector, o quizás juega con mantener el misterio hasta
el desenlace, de las circunstancias previas que han favorecido la historia que
transmites.
Lee con fervor a estudiosos previos que escribieron sus
investigaciones. Conoce bien la historia. Lee a diario los periódicos. Sé un
escritor formado y culto, y tu escritura se verá favorecida por este recurso.
La imaginación es muy importante, sin duda, pero como ya he
comentado antes, se puede ejercitar como el bíceps, y la cultura es un aparato
más dentro del gimnasio de la creación
literaria.
Te incluyo cinco colores.
Nihilismo- No creen en nada. Doctrina que niega la
existencia de una realidad sustancial correspondiente a las instituciones
sensibles.
Panteísmo- Doctrina teológica que afirma la identidad
sustancial de Dios y el mundo.
Ascesis- reglas que imponen una vida rigurosamente
austera, con la mortificación y renuncia de todas las cosas terrenales, y los
instintos carnales.
Catarsis- Purificación de las pasiones del ánimo
mediante las emociones provocadas por las obras de arte, por la tragedia.
Paroxismo: exaltación extrema de los afectos y las
pasiones.

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